Y es que todavía me estoy riendo.
Iba yo caminando tranquilamente... qué digo tranquilamente, si mi costumbre es la de ir a toda máquina por la calle, como si fuese a perder el tren, vaya donde vaya... pero en este caso, tan sólo me disponía hacer una visita a mi madre... que vive total a dos manzanas de mi casa, aunque si viviese en la misma esquina tampoco me hubiese evitado el suceso, pues nada más salir y a escasas zancadas a alguien se le ocurrió plantar una farola enmedio de la acera.
Al salir del portal, en la calle estaba la vecina, con el perro... un boxer para hacerse una idea, hablando con la amiga (la vecina, no el boxer). Saludo de rigor. Y ahi iba yo tan contento.
Y a qué mala hora se le ocurrió pasar un coche con el maletero abierto y una bici dentro que ya estaba más fuera que dentro porque veía que estaba apunto de caerse... sí, veía... pero lo que no vi fue la farola. Y yo pensando: que se cae!!! que se cae que se cae que se cae!!!!... plof!!! Jostion contra la farola. Claro, el coche estaba detras de mí... y la farola delante! Pues menudo tortazo.
O sea, yo a toda máquina mirando para atrás, para hacerse una idea. Casi me quedo tieso y todavía me está doliendo. Me partí la ceja, y una herida entre la mejilla y la nariz, por encima del bigote, o sea, toda la cara estampada contra el pedazo palo plantao de hierro macizo que ni se movió un pelo. Todavía no me he fijado si por un casual se fundió la bombilla de la farola.
Volviendo al momento del impacto: el primer pensamiento después de ver las estrellas fue :o La vecina!!!! Como acto reflejo (porque no se le puede llamar de otra forma) comprobé que ya no estaba uffffff menos mal. La calle también parecía estar desierta, no me vio nadie.
El segundo acto reflejo, y tras el gustillo a sangrue que empezaba a notar por las encías fue llevarme la mano a la cara y es cuando me di cuenta de que me chorraba sangre a borbotones.
Iba yo caminando tranquilamente... qué digo tranquilamente, si mi costumbre es la de ir a toda máquina por la calle, como si fuese a perder el tren, vaya donde vaya... pero en este caso, tan sólo me disponía hacer una visita a mi madre... que vive total a dos manzanas de mi casa, aunque si viviese en la misma esquina tampoco me hubiese evitado el suceso, pues nada más salir y a escasas zancadas a alguien se le ocurrió plantar una farola enmedio de la acera.
Al salir del portal, en la calle estaba la vecina, con el perro... un boxer para hacerse una idea, hablando con la amiga (la vecina, no el boxer). Saludo de rigor. Y ahi iba yo tan contento.
Y a qué mala hora se le ocurrió pasar un coche con el maletero abierto y una bici dentro que ya estaba más fuera que dentro porque veía que estaba apunto de caerse... sí, veía... pero lo que no vi fue la farola. Y yo pensando: que se cae!!! que se cae que se cae que se cae!!!!... plof!!! Jostion contra la farola. Claro, el coche estaba detras de mí... y la farola delante! Pues menudo tortazo.
O sea, yo a toda máquina mirando para atrás, para hacerse una idea. Casi me quedo tieso y todavía me está doliendo. Me partí la ceja, y una herida entre la mejilla y la nariz, por encima del bigote, o sea, toda la cara estampada contra el pedazo palo plantao de hierro macizo que ni se movió un pelo. Todavía no me he fijado si por un casual se fundió la bombilla de la farola.
Volviendo al momento del impacto: el primer pensamiento después de ver las estrellas fue :o La vecina!!!! Como acto reflejo (porque no se le puede llamar de otra forma) comprobé que ya no estaba uffffff menos mal. La calle también parecía estar desierta, no me vio nadie.
El segundo acto reflejo, y tras el gustillo a sangrue que empezaba a notar por las encías fue llevarme la mano a la cara y es cuando me di cuenta de que me chorraba sangre a borbotones.
Aturdido e indeciso todavía por la situación, sin saber qué hacer opté por tomar el camino más corto: el de vuelta a casa, donde al abrir el portal, por suerte o desgracia (no lo sé bien) esperaba la vecina con el boxer al ascensor que acababa de llegar, y que por supuesto me cole con un: ¿me dejas subir a mi? Claro, a ver quien me dice "¡no que estaba yo primero!". Se habrá quedado casi tan aturdida como yo al pensar: qué le habrá pasado si acabo de verle salir ileso.
Y tras llegar a casa y un cura sana culito de rana si no se cura hoy se curara mañana.... me quedaron las heridas y un pedazo chichon.
Aún paso por el lado de la dichosa farola y veo las marcas de mi piel incrustadas en la pintura.
- PACO -
2 comentarios:
Jajajajaja, aun recuerdo lo que he llorado de la risa con esta historia, INOLVIDABLE y esperemos q IRREPETIBLE jajajajaja XDDDDDD.
Y si llegara a repetirse ya sabes... pon la otra mejilla pa que quede a juego jejeje. Mmmuakisssssssssssssssssss
Si es que los años no pasan en balde jajajajajaja Aysss que no hacemos mayores Nulito!!!!!!
Un besuco guapo
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